Una nueva arquitectura posible para la Economía del Prestigio (Primera parte)


En plena crisis económica, tal dia como hoy, 24 de marzo de 2020, comenzamos a re-ordenar y re-estructurar nuestra propia realidad, más conscientes de la situación que vivimos. En este sentido SISCAPEM trabaja incansablemente en propiciar una cultura verdaderamente emprendedora, basada fundamentalmente en Principios y Valores sólidos que hagan de nuestro mundo un planeta “feliz”, siguiendo la idea propuesta por Malthus

El objetivo manifiesto de la investigación del Dr. Adam Smith es la naturaleza y causa de la riqueza de las naciones. Sin embargo, hay otra investigación, quizás aún más interesante y que ocasionalmente se confunde con ésta; me refiero a la investigación de las causas que afectan la felicidad de las naciones”, Malthus (1798)

Eduardo OlguinRescatamos un articulo que en su dia elaboró el profesor Eduardo Olguín, con ocasión de su participación en el curso de Advanced Studies of Business Science & Entrepreneurships celebrado en la Universidad de Sevilla.

Dicho autor argumenta:

El Profesor Genaro Chic de la Universidad de Sevilla y su equipo de trabajo han desarrollado el tema de “La Deuda de Prestigio como motor de la economía” Según este planteamiento, la economía de mercado y la economía de prestigio juntas constituyen la economía como un todo. Sin embargo, en este último tiempo, en consistencia con una sociedad centrada en la racionalidad, la economía que se ha desarrollado más y que opera mayoritariamente es la de mercado.

libroelcomercioyelmediterraneoPor lo planteado por el grupo de estudio del Profesor Chic, pareciera ser altamente conveniente que la economía del prestigio y la economía del mercado funcionen en forma equilibrada. Esto entre otras cosas podría aportar a equilibrios económicos mayores y una sustentabilidad económica muy deseada.

Veamos algunas características de la economía de prestigio:

 

  • Mas confianza dSe da entre personas que se tienen confianza, se conocen y de alguna forma se aprecian. Ellas son capaces y están dispuestas a hacerse favores entre ellas.

 

  • generosidadLos favores por principio se deben retribuir, pero no se trata de tener una “cuenta” o “un balance” de favores. El espíritu es que se hacen los favores sin esperar nada específico a cambio. En este sentido no son formas de trueque sino relaciones de intercambio basadas en el dar.

 

  • Son altamente conectadas con el mundo emocional, desde distintos dominios:
    • Se requiere confiar en el otro, nadie hace favores a personas en las que no confía, o al menos no es lo más común.  Y es importante lo que siente cada persona.
    • Las emoción que está a la base de esta economía tienen relación con la colaboración. No es un sistema competitivo más que en este sentido.
    • No está presente el miedo o temor a la escasez, como en la economía de mercado. Se parte de la base que se hacen favores en espacios que sean posibles. Por lo tanto si algo es posible o viable quiere decir que está disponible.

 

  • El “otro” es relevante. No da lo mismo que el otro sea un sujeto desconocido. En las relaciones de intercambio en la economía de mercado el otro en particular no es relevante. En este caso el otro sí existe y sí es reconocible. La identidad personal es la que acumula el prestigio.

 

  • Una forma de construir una identidad favorable es la realización de favores al resto. Esto posiciona a la persona particular como una persona digna de gracia.

 

 CONSECUENCIAS Y POSIBLES RIESGOS

Podemos observar y anticipar que como consecuencia de operar en una economía de prestigio se puede dar que:

  • Se generará nueva riqueza o nuevos beneficios. Los participantes del proceso perciben “valor agregado” o se ven favorecidos.
  • Es posible anticipar que si se cumplen los principios de operación se generará virtuosamente confianza entre las personas. Si se realiza un favor, esto aumenta la confianza, si en algún momento viene un favor de regreso se generará mayor confianza aún. Es decir es posible generar un círculo virtuoso de generación de confianza.
  • Es muy probable que entre las personas que se hacen favores se vaya creando una comunidad de favores.  Es decir no sólo se crean vínculos uno a uno, también se construye una comunidad que opera en base a los favores y la gracia.
  • También se puede anticipar que si una persona se aprovecha del sistema y no da nada, poco a poco será expulsada de la comunidad.
  • Es posible anticipar que algunos favores en tanto bienes o servicios comenzarán a circular con mayor probabilidad por el circuito de la economía de prestigio (por ejemplo llevar en auto a una persona de un lugar a otro, sesiones de masaje, etc.).

Algunos riesgos posibles y sus consecuencias:

  • A simple vista es posible ver que si una persona no retribuye los favores va a generar emociones negativas y muy probablemente se le irá excluyendo de la comunidad en forma natural.
  • Si una persona ha recibido muchos favores o favores muy importantes es posible que se sienta comprometida, agobiada o con sensación de estar en deuda. Si no es capaz de hacerse cargo de ellos puede que se sienta incapaz de retribuir o bien se aleje de la comunidad por incomodidad.
  • Como contrapartida, si una persona siente que ha hecho muchos favores y siente que no han sido retribuidos puede sentirse en desventaja o “perdiendo”. Esto puede derivar de distintas formas, una de ellas es que comience a operar con el paradigma de la economía tradicional en nuestros días, la de mercado, esto es por ejemplo, cuantificando de alguna forma los favores entregados e insinuando que requiere retribución.

En posteriores entregas, haremos un análisis de los posibles entornos y realidades en los que se puede operar siguiendo este paradigma, dadas la extensa gama de oportunidades que se abren en el ámbito de las relaciones interpersonales y profesionales que van a verse muy alteradas tras la intensa crisis 2020 que estamos viviendo

REFLEXION ANA ORTI:

ana y edPrecisamente ayer, con motivo de la sesión virtual que celebramos en la asignatura de Gestión de Empresas 1 en el grupo 2 del Grado de Ingeniera de la Salud hablamos con Edgardo Donato, fundador de Mundos E y colaborador SISCAPEM desde Córdoba (Argentina). Llegábamos a la conclusión de que el mundo que se nos ABRE tras esta crisis esta intimamente relacionado con estos principios contemplados en este paradigma de la economía que, sin duda, puede ofrecernos muchos y nuevos escenarios y formulas para el devenir de una riqueza sostenida más en el ámbito humano y sus relaciones de AMOR y GENEROSIDAD que en otras vertientes mas mecanicistas y materialistas que, sin duda, han tenido como consecuencia esta enorme crisis a escala mundial.

 

3 pensamientos en “Una nueva arquitectura posible para la Economía del Prestigio (Primera parte)

  1. Estoy muy de acuerdo con lo que propones Eduardo , pero me nacen las siguientes interrogantes: como uno puede saber cual es el limite de la deuda de prestigio, hasta que punto hemos pagado nuestra deuda con las personas, ya que esto de la economía de prestigio es muy subjetivo, de que manera podríamos colocar un valor de referencia a las situaciones. Quién es el encargo de dicernir estas situaciones. Entiendo y creo que existe la economía de prestigio pero siento que es una arma de doble filo.

  2. Yo creo que esa es una diferencia fundamental de la economía de mercado con la economía de prestigio.
    En la de mercado se pone un énfasis muy fuerte en lo “mensurable”, en la “cuantificación”, en la “objetividad”, como si esto pudiera ser hecho incluso con independencia de las personas, casi podemos creer que las cosas tienen valor en sí … que valen un cierto monto. Y llegar a acuerdos, negociar, intercambiar montos equivalentes es parte del juego.

    En la economía de prestigio me parece que hay una preponderancia del vínculo, de la confianza y de los acuerdos no cuantificables, hay un reconocimiento de la subjetividad en la que siempre estamos inmersos.
    En una pareja por ejemplo es difícil poder decir si uno ama más o menos al otro y viceversa. Mas bien imposible. Y la gracia está en que no nos hacemos esa pregunta, porque sabemos que es subjetivo. Y que esa pregunta no nos lleva a nada “útil”.

    En ese mismo contexto ¿que alguien ayude al hijo de otro a entrar a la universidad vale más o menos que ayudar a otro a conseguir un trabajo? no hay forma de llegar a poder medir esto! pero ahí, desde mi punto de vista, está el punto: no desear medirlo rigurosamente. Aunque sí podemos todos tener una “percepción” o “sensación” de si estamos o no “equiparados”. Y también podríamos llegar a acuerdos de equivalencias, que operan desde y con la subjetividad.

    Entonces, desde mi entender, la economía de prestigio tiene que ver con todo aquello que no es “monetarizable”, que no se desea “monetarizar” o con aquello que podemos “equivalar” desde la subjetividad.

    Por otro lado, como todo tiene que ver con relaciones entre personas, no existiría un límite de pedir o dar favores en la economía de prestigio, salvo lo que las distintas personas estén dispuestas a recibir y/o dar.

    No es posible decir que “hemos pagado” la deuda, o que aún “nos falta por pagar” … salvo que ambos se sientan pagados o no …

    En esta línea no es una economía de mercado de favores … es una economía distinta (bueno, una cara distinta de la única economía) con una lógica y un paradigma distinto.

    … y todo esto es mi forma de interpretar los temas … ojalá Genaro estuviera por acá para darnos luces!!!

  3. Pido disculpas por mi tardía aparición en este foro. Aunque tarde, no quisiera dejar de responder a los amables comentarios aquí realizados con algunas precisiones.

    S. Fernández Pita y S. Pértegas Díaz, en “Investigación cuantitativa y cualitativa”, creo que establecieron de forma clara los límites entre uno y otro tipo: “La investigación cuantitativa es aquella en la que se recogen y analizan datos cuantitativos sobre variables. La investigación cualitativa evita la cuantificación. (…) La investigación cualitativa trata de identificar la naturaleza profunda de las realidades, su sistema de relaciones, su estructura dinámica. La investigación cuantitativa trata de determinar la fuerza de asociación o correlación entre variables, la generalización y objetivación de los resultados a través de una muestra para hacer inferencia a una población de la cual toda muestra procede. Tras el estudio de la asociación o correlación pretende, a su vez, hacer inferencia causal que explique por qué las cosas suceden o no de una forma determinada”.

    No obstante puede parecer que existe un corte radical entre “cuantitativo” y cualitativo” que, en realidad sólo es metodológico, atendiendo al predominio de uno y otro campo. No existe en realidad una división tajante entre la economía de prestigio (emocional o cualitativa) y la de mercado (racional o cuantitativa), permeándose continuamente entre sí. Es así que podemos hablar de una cierta cuantificación en la economía de prestigio.

    No es difícil percatarse de que existe una cuantificación racional y otra emocional. Así, si lo aplicamos a la cuantificación por ejemplo del tiempo, vemos que existe una racional (la hora, p.ej.) y otra emocional (momento, rato, p. ej.), y es evidente que todos vivimos con las dos a la vez. Lo que las diferencia es la precisión. El tiempo emocional, es finito (termina), pero consta a la vez de límites imprecisos (lo contrario que el racional).

    Evidentemente esto afecta en gran modo a un elemento tan fundamental en economía como es el concepto de deuda. En una deuda de gratitud los límites son siempre imprecisos al no estar estrictamente cuantificados, aunque en todo caso se sabe sin más que la deuda es grande o pequeña. En cambio en una economía de comercio impersonal, donde se impone la deuda cuantitativa, al margen de los elementos emocionales, los límites de la misma están siempre bien definidos, y cabe la cancelación de la misma una vez llegado al límite previamente establecido (lo que no es factible en la deuda de gratitud, donde nunca se saben sus límites precisos).

    La economía de prestigio, como se ha señalado, tiene sus propios caminos y no está necesariamente subordinada a la de mercado impersonal, como con frecuencia se tiende a pensar al menos desde hace un siglo, con el auge del consumismo inducido po medios de manipulación emocional. De hecho, durante mucísimo tiempo, antes de que naciera la llamada “Economía clásica” (en la que se impuso el pensmiento único del mercado impersonal, con su mano invisible), ha solido suceder más bien al contrario, con una subordinación de los elementos cuantitativos a los cualitativos más propios de una economía de prestigio.

    Quisiera finalmente llamar la atención sobre el hecho de que lo que consideramos objetivo (base del pensamiento lógico) depende en último extremo siempre de un elemento subjetivo. Así por ejemplo, como señaló Thomas S. Kuhn, durante milenios la lógica de la explicación del mundo se basó en el hecho empírico de que era el Sol el que giraba de forma regular (como todos los demás astros, salvo unos cuantos “vagabundos” -que en griego se dice “planetas”-) y no al contrario, como permite hoy observar de forma empírica igualmente la tecnología espacial. Todo depende de la posición del sujeto en último extremo.

    Mi agradecimiento tanto al profesor Olguín como a la otra persona interviniente. Quedo a disposición de todos en lo que pueda serles útil.

    Saludos cordiales

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s